Hija, yo me porté mal: Chistoso e irrespetuoso

agosto 10, 2012

Estando en el primer año del Liceo militar, con 12 años de edad, un día fui regañado duramente por un oficial (un jefe militar como tu difunto abuelo, el que sale en la foto uniformado, muy serio y elegante), por querer hacerme el gracioso delante de mis compañeros.

El oficial nos tenía a todos juntos (éramos más de 50), parados muy derechitos y en silencio (como en esas fotos mías del Liceo), mientras nos decía algo importante. En esos momentos uno no debe moverse ni hablar. Está totalmente prohibido. ¡Uno debe quedarse como una estatua! por muchos minutos, hasta que el jefe nos deje descansar. Quien se mueva o hable recibe un castigo.

No puedo recordar qué dijo aquel jefe que me causó mucha gracia y, aprovechando que en ese momento él estaba lejos de mí, cometí el grandísimo error de decir algo chistoso sobre su comentario, en voz baja, para que oyeran sólamente los amigos que estaban más cerca de mí. Pero para mi sorpresa, apenas terminé de hablar uno de mis compañeros le dijo al oficial lo que yo había hecho.

Sí recuerdo que en ese momento, al ser acusado con el oficial, sentí tanta vergüenza por mi falta, y tanto temor por el posible castigo, que lloré un poco.

El superior, como es lógico, me regañó muy fuertemente delante de todos por mi mal comportamiento, y yo me sentí muy mal por lo que hice, y por recibir aquel fuerte regaño frente a los demás. Y estuve así, sintiéndome mal, por varios días.

Para que entiendas bien por qué aquella “tontería” mía fue algo malo, y por qué aquel oficial me regañó tan fuertemente, tienes que saber que en los liceos militares la disciplina y la buena conducta son muy importantes. O sea, hay que portarse muy bien todo el tiempo. Esto es porque en los dos últimos años del bachillerato (son 5 en total) los estudiantes (que ya tienen entre 16 y 18 años de edad) se convierten en militares de verdad, en soldados del país, haciendo cosas muy serias y algo peligrosas, como aprender a combatir en la guerra, disparando armas  reales y haciendo ejercicios muy difíciles, por ejemplo. También tienen que cuidar las afueras del liceo por las noches, cuando los demás duermen, y muchas otras cosas parecidas.

Entonces, para poder cursar esos dos últimos años; para ser soldados verdaderos, los niños tienen que demostrar, en los 3 años básicos, que pueden adaptarse a la disciplina militar, portándose correctamente; cumpliendo las órdenes de los oficiales y alumnos superiores.

Los liceos castrenses son muy estrictos.  Desde el primer año, si un estudiante comete una falta, aunque sea pequeña (tener el uniforme sucio, o llegar tarde al comedor y al salón de clases, por ejemplo), puede quedarse arrestado el fin de semana. Es decir, no puede ir a su casa a ver a su familia. Y por una falta grave (lastimar seriamente a otro estudiante, o robarse algo, por ejemplo), puede quedarse sin salir unas vacaciones completas.

Ya ves que en el liceo militar yo tenía muchas razones para portarme bien. Pero debes saber, mi dulzura, que uno debe tratar de portarse bien siempre, en todas partes. Y no sólo para evitar ser castigados, sino porque es lo mejor para nosotros mismos y para los demás.

Mis padres me enseñaron desde muy niño a respetar a todas las personas, y a ser obediente con los adultos. Por eso, yo mismo no puedo entender por qué aquel día de pronto quise burlarme de mi superior, sabiendo además que estaba en un liceo militar, y que si me descubría, podía ponerme un duro castigo por indisciplinado e irrespetuoso. Además, yo entré  a estudiar allí porque me gustaba el orden militar, y todos los días trataba de portarme lo mejor posible.

Mi linda, no pienses que te cuento estas faltas mías esperando que tú seas perfecta. ¡No! Ninguna persona lo es. Además, precisamente porque no somos perfectos, nos equivocamos mucho y nos portamos mal. Pero así aprendemos mucho también.

Con este cuento de cuando fui desobediente y grosero con aquel jefe mío, sólo quiero explicarte que es mejor respetar siempre a los demás, sean grandes o pequeños. Uno, porque nosotros no quisiéramos que nadie se burlara de nosotros, y dos, porque haciendo bien las cosas (hasta las más pequeñas) traemos muchas otras cosas buenas a nuestra vida.

Dios te bendiga, mi tesoro.

 Papi.


«Hola amado cigoto, bienvenido a mi vida»

julio 22, 2012

Es de todos sabido que la comunicación materno-infantil temprana es un primer paso fundamental en el desarrollo emocional e intelectual del niño. Entonces, ¿qué pasaría si esa relación comunicativa se iniciase antes de que nazca el bebé; cuando éste todavía es un embrioncito en la barriga de la madre?

Los inmensos beneficios de la estimulación prenatal en el desarrollo sensorial del bebé han sido suficientemente demostrados. Pero, quisiéramos destacar, principalmente, el fuerte vínculo afectivo madre-hijo que resulta de esa beneficiosa interacción.

Desde el mismo instante cuando se produce la fecundación, comienza una comunión corporal indivisible entre ese “puntico de vida” que es el cigoto y su portadora. Durante los próximos 9 meses, ambos serán uno solo, prácticamente. Por ejemplo, absolutamente cualquier alimento o sustancia que ingiera la madre pasará a su bebé vía sanguínea. Asímismo, es posible que algunas de las enfermedades que pudieran afectar a la progenitora (incluso aquellas contraídas antes del embarazo) se transmitan también al bebé. De ahí que sea indispensable que la madre lleve una preñez saludable.

Cuando decimos saludable nos referimos a la salud física y a la psíquica por igual – “mente sana en cuerpo sano” – ya que tal como lo evidencian algunos estudios en neurología y psiquiatría (http://pequelia.es/6854/salud-emocional-durante-el-embarazo), los fetos estarían en capacidad de percibir las emociones de la madre (tanto las positivas como las negativas), y serían afectados por éstas. Este importantísimo hallazgo (que viene a confirmar viejas creencias populares sobre el particular), es un llamado de atención a las mujeres embarazadas – y a la sociedad en general – sobre la importancia vital de mantenerse sanas psíquicamente durante el embarazo; de experimentar emociones positivas, por su propio bienestar y el bienestar del bebé.

Estimulación prenatal

Y aunque pueda parecer exagerado, nosotros aconsejamos que el establecimiento del lazo afectivo, mediante la comunicación verbal, comience con la fecundación misma (aunque entendemos que el fuerte sentimiento de dicha que experimentaría la madre al quedar encinta constituye por sí solo una poderosa forma de comunicación), ya que funciona como una especie de reafirmación y concientización de la existencia de una nueva vida dentro de la madre; de reafirmación y concientización del amor de esa madre por esa nueva vida gestada en su interior.

Según lo anterior, el amor que siente la madre por el fruto de su vientre (expresado en sentimientos de felicidad, ilusión, plenitud, adoración, etc.), actuaría entonces como un poderoso nutriente para el cuerpo y el “corazón” de ese diminuto ser. Y es que con cada gesto de ternura, ya sean palabras amorosas, melodiás suaves – o enérgicas, de vez en cuando – toquecitos en el vientre, etc. (sería ideal que el padre participara frecuentemente de esos momentos) la madre transmite al bebé un claro mensaje: “Te amo, estoy feliz de tenerte, y quiero estar sana en cuerpo y alma para ti”.

12 consejos para papás primerizos durante el embarazo | Pareja ...

Extraído de Pinterest: 12 consejos para padres primerizos…

El bebé, por su parte, reaccionará animoso a todos esos estímulos: se sentirá alegre, tranquilo y protegido con la voz de mamá; bailará o descansará según la melodía que llegue a sus oídos; responderá curioso a los toquecitos en la barriga.

Y en esa atmósfera de armonía material y espiritual creada por mamá, ese pequeño y adorable ser crecerá, convirtiéndose en una personita sana y feliz, igual a su bendita progenitora, a quien, por cierto, ya conoce y quiere bastante desde hace tiempo; desde que era apenas un corazoncito que comenzaba a latir…

Ángel Rafael La Rosa Milano

«El sol brilla siempre dentro de ti»


Cómo prevenir la hipertermia (insolación)

julio 20, 2012

Hola, estimados Soleros.

Los amigos de la Fundación Internacional de Kanagawa nos hacen llegar muy gentilmente las siguientes recomendaciones para prevenir la hipertermia, comúnmente conocida como «golpe de calor» o «insolación».

………………………………………………………..

Tengamos cuidado con la hipertermia (“necchu-sho”), cuando trabajemos o hagamos ejercicios en ambientes muy  calurosos.

Los síntomas de la insolación son: incremento de la temperatura corporal, flacidez del cuerpo, mareos y dolor de cabeza.

En caso grave, puede peligrar la vida.

Para evitar la hipertermia:
■No trabajar ni hacer ejercicios por largas horas en lugares calurosos

■Tomar agua o te antes de sentir sed (mejor si contiene sal)

■Vestir ropa fresca

■En caso de sentir malestar, acudir al hospital

■Al caminar por los exteriores usar sombrero o sombrilla

■Dentro de los interiores refrescar el ambiente abriendo las ventanas, prendiendo el aire acondicionado, etc.

Puede hacer consultas telefónicas multilingües (Español, Chino, Inglés, Tailandés, Coreano)  sobre la hipertermia, enfermedades y salud en general:

Centro Internacional de Informaciones Medicas NPO AMDA
TEL: 03-5285-8088 begin_of_the_skype_highlighting GRATIS 03-5285-8088 end_of_the_skype_highlighting

  • Español, Chino, Inglés, Tailandés, Coreano: Todos los días (9:00-20:00)

Sol, Servicio y Orientación al Latino

«El sol brilla siempre dentro de ti» 


Hija, yo me porté mal: Lastimé a unos perros

julio 13, 2012

Querida hija, creo que una de las cosas que más te repito es que nunca debemos lastimar a los animales por diversión, ¿verdad?. Y me hace muy feliz ver lo bien que has comprendido eso. Por ejemplo, días atrás, viste una mariposita dentro de la casa, y rápidamente buscaste una servilleta para que yo la envolviera suavemente y luego la soltara por la ventana. Te felicito y te doy las gracias por eso, mi tesoro.

¿Recuerdas que hace poco te conté que siendo muy pequeño, yo, junto a otros amiguitos, lastimé a un gato? Después de eso pasaron muchos años sin que yo hiciera algo así de malo a otro animal. Pero teniendo unos 12 ó 13 años de edad, lamentablemente le hice maldades a unos perros. Y creo que como yo ya era un niño grande cuando hice eso, la culpa es mayor.

Por aquellos días, yo cursaba el segundo año de secundaria en un liceo militar que quedaba lejos de mi casa, en un bonito pueblo frente al mar, a unas 7 horas de viaje. Así que yo estudiaba y vivía en ese instituto, y solamente podía ver a mis padres y hermanos los fines de semana y las vacaciones. Pero, parte de esas vacaciones me gustaba pasarla en la casa de mi mejor amigo del liceo, ubicada en aquel bello pueblo de playa.

Mi amigo, que era de mi misma edad ¡tenía una motocicleta! así que cuando no estábamos bañándonos en la playa, estábamos recorriendo el pueblo, de arriba a bajo, en aquella ruidosa moto, que era pequeña pero con espacio suficiente para dos personas. Y para hacerlo más divertido, unas veces manejaba él y otras veces yo.

A veces, cuando entrábamos a algún lugar de muchas casas, salían a perseguirnos algunos perros. Esto es algo muy común en países como Venezuela, donde estamos acostumbrados a tener a nuestros perros sueltos en la calle, y donde hay muchos perros callejeros. Pero, la mayoría solamente corre cerca de las motos (y también de los carros), ladrando, por pocos segundos, hasta que éstas se alejan. Igual pasaba con nosotros.

Pero, un día, se nos apareció un perro muy grande y bravo, que corría tan rápido que nos alcanzó y me mordió la pierna. Y aunque no me mordió duro (porque le dije rápidamente a mi amigo que acelerará), sí me asustó bastante, porque pudo haberme lastimado mucho, y hasta hacer que nos cayéramos de la moto, lo que hubiera sido muy grave, tal vez.

Recuerdo que quedé muy molesto, pensando: “¿Por qué los dueños del perro lo dejan suelto si es tan bravo?”; “Ese perro puede causarle mucho daño a alguien”.

Hija linda, la solución correcta a ese problema hubiera sido hablar con los dueños del perro, explicándoles lo que pasó, para que ellos evitaran algún accidente en el futuro. También pudimos haber pensado en no pasar más por ahí. Pero, yo, que estaba muy enojado, pensé en otra solución muy mala: pasar otra vez por ahí en la moto, con un palo en mi mano, para golpear al perro cuando intentara morderme. Con eso le daría una lección, y no volvería a atacarnos a nosotros o a otros motorizados.

Así lo hicimos. Y aquel pobre animal cayó en la trampa. Te confieso, con mucha vergüenza, que me sentí muy bien (y mi amigo también) al oír los chillidos del perro cuando le pegué con el palo. A los dos nos causó mucha gracia… Tanto, hija, que desde aquella vez decidimos llevar un palo siempre que saliéramos en la moto, para hacerle lo mismo a otros perros bravos que intentaran mordernos.

Pienso que defenderse con un palo de los perros peligrosos que pueden hacerte mucho daño (mordiéndote o tumbándote de la moto) no es malo, en realidad. Porque son animales que aprenden rápido; si les duele el golpe, no atacarán de nuevo. Lo malo, mi princesa, es que uno pueda disfrutar eso; que pueda verlo como algo divertido. Eso sí es totalmente incorrecto. Por eso, hoy, cuando te cuento esto, me siento mal; porque mi amigo y yo pensamos que golpear a esos perros (aunque fuera solamente a los bravos, para enseñarlos) era una gran diversión. Recuerdo con mucha lástima, que varias veces salimos en la moto solamente a buscar perros agresivos para golpearlos…

Te repito, mi corazón, nunca, nunca debemos lastimar a los animales por diversión; no debemos maltratarlos como forma de juego. Sólo podemos usar la fuerza contra ellos para defendernos de sus ataques, cuando no tenemos otra forma de hacerlo.

Los perros son muy inteligentes para muchas cosas, es verdad. Pero siguen siendo animales, y no pueden pensar como las personas. Cuando ellos atacan fuertemente a alguien es su forma de defenderse; no saben lo que están haciendo. Y nunca lo hacen por divertirse. En cambio, las personas saben muy bien cuando están haciendo daño, y algunas lo hacen para divertirse, como hicimos mi amigo y yo con aquellos pobres perros.

 Dios te bendiga, mi adoración.

 Papi


Nuevo Sistema de Control de Estadía / Renovación del Seguro de Salud

julio 11, 2012
Hola, mis muy estimados Soleros,

A continuación, ponemos a su disposición información
importante que nos hacen llegar muy gentilmente 
los amigos de la Fundación Internacional de Kanagawa
.....................
Desde el 9 de julio del presente año, se inicia 
el Nuevo Sistema de Control de Estadía para
los Extranjeros.

¿Ya ha chequeado Ud. los puntos relevantes de dicha
reforma?
En el siguiente vínculo (emitido por la CLAIR, 
Consejo de Administraciones Locales para las Relaciones
Internacionales) encontará información sobre 
el nuevo sistema: 
http://m.r.cbz.jp/xquu6977/dvnw
......................................
Seguro de Salud
Próximamente, se modificaran los criterios para
inscribirse en el Seguro Nacional de Salud.

Las personas que tienen estadía por mas de 3 meses 
deben estar atentas.
Para más detalles, ver la siguiente página (aviso de
la Prefectura de Kanagawa(español):
http://m.r.cbz.jp/xquu6977/x4gt

Seguidamente, hay otro vínciulo con explicación 
detallada sobre el Seguro Nacional de Salud
emitido por la CLAIR, en español):
http://m.r.cbz.jp/xquu6977/gvah
..................................

※En caso de que no pueda acceder mediante el vínculo, 
favor de hacernos saber por el: [infokanagawa@k-i-a.or.jp]
*******************
Favor de dar a conocer a sus amigos y familiares sobre 
“INFO KANAGAWA”. Puede registrarse directamente por aquí:
http://www.k-i-a.or.jp/shuppan/info_kanagawa.html

Prueba de los beneficios de la estimulación temprana

julio 7, 2012

Hola, mis muy estimados Soleros.

Hoy quiero mostrarles algunos de los muchos resultados positivos que produce la estimulación temprana, tanto a nivel de idioma como a nivel musical. 

Para ello me valdré de un par de videos de mi hija de 5 años, donde ella canta las versiones en español y en japonés de la archiconocida canción venezolana Moliendo Café.   

Por favor, discúlpenme la muy humana y paternal vanidad. Pero lo que quiero destacar realmente es que con la estimulación apropiada, los niños pequeños son capaces de manejar dos – o más – idiomas sin problemas. Y en el caso de la múisca, pueden desarrollar el «oído musical» notablemente.

Vale destacar que, en los primeros años de vida, tanto el aprendizaje musical como el linguístico (entre otros) le permiten al niño potenciar su capacidad cerebral en aspectos como la expresión, la comunicación, el razonamiento, etc.. Eso sin mencionar las infinitas cantidades de felicidad que nos proporcionan nuestras adorables criaturitas haciendo tantas proezas…    

Dicho esto, aquí les muestro estos muy modestos videos caseros:     

Versión japonesa de Moliendo Café (Coffee Rumba, o coji lumba, como suena en japonés): 

http://www.youtube.com/watch?v=gRJNVWVJ8Lk

Moliendo Café (instrumentación de karaoke, del dúo Azúcar Moreno):

  http://www.youtube.com/watch?v=lAeIlyJsczQ

Amigos soleros, muchísimas gracias por su tiempo y su atención,

SOL, Servicio y Orientación al Latino

«El sol brilla siempre dentro de ti»


Hija yo me porté mal: Me burlé de una amiguita

junio 26, 2012

  

 Foto extraída de: www.google.co.jp/search?q=fotos+de+abuso+escolar

Amada hija, a veces, los niños pueden ser crueles con otros niños. Eso quiere decir que pueden tratarlos mal, ya sea fastidiándolos solamente (con palabras o maldades “suaves”), o lastimándolos realmente (con palabras o maldades “fuertes”).

Algunas personas piensan que es normal que los niños sean crueles de vez en cuando, porque “son más inocentes y honestos que los adultos”, pero yo no estoy muy seguro de que eso sea verdad. Me parece que los niños pueden ser buenos y amigables con los demás niños y con todas las personas, todo el tiempo, si su padres los enseñan a ser así desde que son muy pequeñitos.

Para saber si mi idea es correcta, me puse a pensar si en estos 5 años tú alguna vez fuiste violenta, o simplemente brusca o grosera con otros niños – o adultos – y por más que traté de recordar no encontré ni una sola vez. Además, le pregunté a tu mamá, y me dijo que tampoco recordaba ningún momento así.

Mi princesita, aprovecho para felicitarte con todo mi corazón por ser una niña tan buena, y para darle gracias a nuestros ángeles y a la vida por esa bendición.

Por cierto, en Internet conseguí algo sobre lo que estamos hablando, escrito por otra persona y muy parecido a lo que yo pienso: http://pettro-desdemirincon.blogspot.jp

Lo que quiero contarte hoy es que estando yo en 3er. ó 4to. grado de primaria, con unos 8 años de edad, había una compañerita de clase de quien algunos amigos y yo nos burlamos una vez, porque sus labios eran un poco más grandes de lo normal. Le dijimos malas palabras,y le pusimos un sobrenombre muy feo: ”boca’ e sapo”. También recuerdo que en esa época, en Venezuela, había una palabra que usábamos cuando alguna cosa o situación no nos gustaba para nada: “zape”. Entonces cuando esa amiguita estaba cerca de nosotros le decíamos  “boca’e sapo, zape”, y nos íbamos corriendo.

Hija querida, ese recuerdo me hace sentir triste. ¿Te imaginas lo mal que se sentió esa niña cuando nosotros, sus compañeros de clase, la llamamos así? Yo no puedo acordarme de cómo respondió ella a nuestras burlas, pero seguramente se puso muy triste. Y es que al ponerle ese mote tan feo, no solamente nos estábamos burlando de ella, sino que la estábamos apartando de nosotros.

Algunos doctores dicen que la tristeza y la rabia que sienten algunos niños que son molestados por otros puede durarles muchos años de su vida, hasta que son grandes. Y hay niños  – y adultos – que pueden enfermarse si sienten una tristeza muy grande.

No puedo recordar si molestamos a esa niña más de una vez, (en mi mente guardo la imagen de una sola), pero eso no importa, porque fue algo muy feo; algo que ahora me duele bastante haberle hecho a esa amiga del colegio; algo que no debemos hacerle nunca a nadie, hija mía.

Yo lamento mucho que mis amiguitos y yo, aunque éramos pequeños, hayamos sido tan estúpidos y groseros para decirle algo así de feo a esa niña compañera nuestra, y lamento que ningún adulto lo supiera, para que nos regañara como merecíamos y nos explicara por qué no debíamos hacer eso.

Tu mami y yo nos preocuparíamos y nos pondríamos tristes si alguno de tus amiguitos de la guardería se burlara de ti o te lastimara (también si tú se lo haces a ellos). Y seguro que hablaríamos con tus maestras y con los padres de esos niños.

Mi corazón, aunque nos parezca que algunas personas son bonitas y que otras no lo son, debes saber que todas las personas del mundo son bonitas, y merecen ser tratadas con cariño y respeto. Y si alguien tiene algo que no nos gusta (en su cara, en su cuerpo o en su forma de ser), no tenemos que pensar solamente en eso, sino en todas muchas otras cosas buenas que tiene esa persona. Además, debemos pensar que nosotros también tenemos muchas cosas que tal vez a otras personas no les gustan. Pero nos sentiríamos muy molestos y tristes si esas personas se burlaran de nosotros y nos hicieran maldades por esa razón.

Entonces, mi angelito, con esta historia quiero pedirle perdón a esa amiga del colegio (afortunadamente, en todos estos años siempre hemos sido buenos amigos, pero nunca me disculpé con ella. Espero hacerlo algún día), y a todas las niñas del mundo, por haber sido un niño malo aquella vez; por no haber sido un “caballerito” con mi amiga (si algún día tienes un hermanito varón lo voy a enseñar a ser muy cariñoso y respetuoso con todas sus amiguitas, con todos los niños y con todas las personas).

Y ahora que soy grande quiero corregir aquel error infantil, enseñándote a ti que eso no se hace, y siendo un hombre muy protector y paternal con todos los niños. Pero muy especialmente con las niñas. Para que sepan que por ser mujeres son muy importantes, y que la vida de nosotros los hombres es más bonita porque ellas están en el mundo. Y también, porque mi mamá, mi esposa y mi hija son mujeres…

Dios te bendiga, mi adoración.

Papi


«Si te portas mal te lleva la bruja»

junio 24, 2012

«Que viene el coco» o el mal uso del miedo
(extracto de un artículo encontrado en www.solohijos.com)

Los niños, como cualquier persona, evitan acercarse a aquellas situaciones que les dan miedo. Su imaginación es, durante esta edad, una máquina muy potente. Por eso es tan efectivo utilizar el miedo para evitar una conducta que no se desea.

Nuestro hijo, bajo la amenaza del coco, el cuarto oscuro, el hombre del saco o la bruja pirula, se comportará como un santo. Pero ¿sabemos realmente lo que estamos haciendo? Muchos padres utilizan la técnica de «meter miedo» para que sus hijos se comporten de una determinada manera. Pero es muy diferente explicar que hay cosas peligrosas que no deben hacerse, que utilizar y crear miedos para controlar la conducta de los hijos a lo que los padres desean. Y eso no está bien.

El recurso al miedo para controlar el comportamiento infantil es una práctica educativa muy inadecuada y peligrosa. Funciona al momento, pero a largo plazo puede desarrollar problemas muy serios: fobias, ansiedad y angustia que pueden no superarse nunca. De la misma manera, los castigos no pueden ser generadores de miedos. Nunca debemos castigar a nuestro hijo haciéndole pasar un mal rato como el de enfrentarle a algo que le dé miedo.

Enseñar con miedo genera niños inseguros

(Extracto de un artículo publicado en www.vanguardia.com/historico/44423-ensenar-con-miedo-genera-ninos-inseguros)

Había una madre que no conseguía que su hijo pequeño regresara a casa de jugar antes del anochecer. Para asustarlo le dijo que había unos espíritus que salían al camino tan pronto se ponía el sol. Desde aquel momento, el niño ya no volvió a retrasarse. Pero cuando creció, tenía tanto miedo a la oscuridad y a los espíritus que no había manera de que saliera de noche.

Entonces, su madre le dio una medalla y lo convenció de que mientras la llevara consigo los espíritus no se atreverían a atacarlo.

El muchacho salió a la oscuridad bien asido de la medalla. Su madre había conseguido que, además del miedo que tenía a la oscuridad y a los espíritus, se le uniese el miedo a perder la medalla.

Anthony de Mello, un reconocido autor de diversos libros con enseñanzas espirituales, recopiló esta historia que muestra que enseñar con miedo sólo consigue que los niños crezcan inseguros.
En algunas ocasiones los padres advierten a los niños que si no obedecen o si no se portan bien, «el coco se los comerá» o «la bruja se los llevará».

Aparentemente esta es una salida eficaz para conseguir lo que se quiere del niño, pero a largo plazo no es la mejor.

Infundir miedo o terror en los niños puede resultar una aventura peligrosa, advierte la sicopedagoga Carmen Velasco.
Cuando los niños no tienen suficiente madurez como para entender que lo que les asusta no es real, se les causa angustia y se sienten vulnerables, comenta la especialista. Según Velasco, un sentimiento de terror en la infancia puede ser muy difícil de superar.

El niño puede volverse temeroso, lo que le causará inseguridad y por esto le será difícil superar obstáculos, comenta.
Es comprensible que los padres sientan que en determinado momento asustar al niño es el único recurso para conseguir un buen comportamiento, pero es importante tener presente que si el niño es muy pequeño, es posible que estos terrores se conviertan en una incapacidad para desarrollarse felices dentro del mundo.

Existen otros casos en los cuales el terror no sólo se utiliza para obtener un buen comportamiento, también para alejarlos del peligro.

Para Erika Córdoba, Fonoaudióloga y madre de un niño de 10 años, los peligros a los cuales se verá enfrentado su hijo es un tema muy difícil de manejar.Cuando son bebés es todo mas fácil porque están absoluta y completamente bajo nuestro cuidado, aunque demanden de más atención.
Trato siempre de que mi hijo tome conciencia y se cuide mucho de los extraños, siempre le recomiendo:nunca te separes del grupo, no hables con extraños, desconfía de lo que no conoces, cuenta Erika, quien precisa que su inquietud apareció cuando una colega suya le hizo una reflexión: si continuaba hablando a su hijo de todos los peligros, sólo conseguiría que creciera como una persona insegura y temerosa.

Tal vez tenga razón  mi colega, pero es difícil hacer que un niño sea seguro de si mismo y a la vez malicioso para que sepa cuidarse, puntualiza Erika.

La psicopedagoga Carmen Velasco asegura que lo importante es explicarle al niño que existen peligros en el mundo pero que puede protegerse utilizando unos determinados protocolos de seguridad que los padres deben enseñarles.
Según la experta, los niños entenderán que sus padres confían en ellos, en sus capacidades y se sentirán más conectados e impulsados a contar las situaciones en las cuales ven amenazada su integridad.

Sol, Servicio y Orientación al Latino

«El sol brilla siempre dentro de ti»


ANÉCDOTAS DE MI PAPÁ: El tenor… en la ducha

junio 17, 2012

Para todos los felices y orgullosos papás del mundo (2012): ¡FELIZ DÍA DEL PADRE!

El tenor…en la ducha

Si alguien personifica cabalmente eso de “cantar bajo la ducha” es mi difunto padre. Incapaz de cantar en público por su timidez para lo histriónico, se transformaba en todo un tenor a la hora del baño.

Singing in shower

 Y, en honor a la verdad, además de su carácter reservado, tenía cierto “problema de oído”. A mi papá le resultaba sencillamente imposible cantar “sobre” una canción determinada. Siempre que trataba de seguir una (tenía que gustarle demasiado para atreverse a hacerlo con gente cerca) o se atrasaba o se adelantaba mucho, por lo que al final la música iba por un lado y él por otro. Ni hablar de cantar solamente con el acompañamiento musical. En los 37 años que vivimos juntos, ¡lo vi haciendo eso sólo una vez! Pero esa anécdota merece un escrito aparte, otro día.

 Como digo al principio, aquel tipo más bien discreto, bajo la regadera se volvía un señor cantante. Y es lógico, porque su problema era únicamente con el ritmo, no con la melodía. Por el contrario, era bastante melodioso y, paradójicamente, tenía una tremenda voz de barítono, muy bien timbrada. O sea que en la privacidad de las cuatro paredes del baño, sin las ataduras rítmicas que le imponían los temas grabados, mi papá se soltaba a cantar libremente, a sus anchas, ofreciéndonos frecuentes y memorables conciertos.

Recuerdo que un buen día, comenzó a cantar también en la cocina. Él y yo éramos los lavaplatos oficiales de la casa, sobre todo por las noches y fines de semana, cuando no estaba la señora de servicio. Así que a veces mi papá se ponía a fregar poco después de la cena, a la hora en que todos nos retirábamos a nuestras respectivas actividades del final del día, porque sabía que se quedaría solo en la cocina por un buen rato, el suficiente para uno de sus recitales.

Pero este recuerdo tan grato es apenas la introducción de la anécdota paterna que quiero contarles hoy.

 Una tarde, al regresar a la casa, de mis clases en la universidad, recibí una de las mayores y más gratas sorpresas de toda mi existencia. Mientras subía las escaleras para dirigirme a mi cuarto, escuché al cantante lírico Angelo Rosi (por el parecido con Ángel La Rosa) en una de sus interpretaciones habituales. Esto no tendría nada de particular, excepto porque estaba cantando una canción compuesta por mí. Nunca imaginé que algo así pudiera ocurrir: ¡Mi papá cantando una de mis canciones! de principio a fin, con la misma gracia y el mismo entusiasmo que cantaba otros tantos temas de su predilección. “¿En qué momento se la había aprendido?”; “No sabía que le gustara tanto”; “la canta como si la conociera desde siempre”; “ojalá yo tuviera esa voz”; “Escuchar mi canción en ese estilo mezcla de Sinatra con Sadel es alucinante”; «que increíble sorpresa»; «le agradezco con todo mi corazón»…

(Aquí pueden ver el video Youtube de esta canción)

Por si fuera poco, no me había recuperado de la impresión y de la tremenda emoción que me produjo aquel momento, ¡cuando mi papá comenzó a cantar otra composición mía!

(Aquí está el video YouTube de esta otra canción)

Si al recordar y escribir esto lloro. Naturalmente. Imagínense, amigos, todo lo que sentí ese día. Sobran las palabras…

Mi amado padre no era la persona más expresiva a la hora de mostrarnos sus afectos, pero con gestos como el de aquel día inolvidable nos decía todo y más. Esa tarde, durante uno de sus tantos conciertos bajo la ducha, mi papá me dijo claramente lo mucho que le gustaban mis canciones; lo mucho que valoraba mi modesto intento de hacer música,  lo mucho que me amaba.

Papá, en todo estos años, alguna que otra vez he escuchado varias de mis canciones en las voces e instrumentos de algunos de mis amigos músicos, lo cual, como es de suponerse, me ha hecho sentir sumamente feliz y agradecido. Pero debes saber que nunca más volveré a sentir lo que sentí al oír tu maravillosa versión, la más pura expresión de tu amor de padre.

Gracias papá, te amo tanto. Bendición.

Tu hijo, Ángel Rafael


Jóvenes adictos a los video juegos y a la pornografía

junio 12, 2012

(El siguiente es un artículo de CNN, traducido del inglés al español por Ángel La Rosa, fundador del sitio SOL: http://edition.cnn.com/2012/05/23/health/living-well/demise-of-guys/index.html )

 Muchachos paralizados: Como los video juegos y la pornografía en línea están destruyendo a  una generación

 CNN — El psicólogo, Philip Zimbardo es profesor emeritus de la Universidad Standford, y goza de fama mundial por su investigación del año 1971, “El experimento de la cárcel de Stanford”. El Dr. Zimbardo escribió, con la ayuda de la artista y psicóloga Nikita Duncan, “Muchachos paralizados: ¿Cuál es el problema que están enfrentando los hombres jóvenes y cómo podemos ayudarlos?” (The Demise of Guys: Why Boys Are Struggling and What We Can Do About It), publicado por TED Books.

 CNN— ¿El uso exagerado de los video juegos y la capacidad invasora de la pornografía en línea están “paralizando” a los muchachos?

 Cada vez más investigadores lo afirman: en la búsqueda de diversión tecnológica, los hombres jóvenes se hacen adictos a la excitación, en detrimento de sus estudios y de sus relaciones personales.

 Cualquier adicto al juego, el alcohol o las drogas necesita jugar más o consumir más de una droga o bebida para experimentar el mismo nivel de euforia. Pero la adicción a los video juegos y a la pornografía es diferente. Es una “adicción a la excitación”. Aquí el atractivo está en la novedad, en la variedad o en el factor sorpresa del contenido. Más de lo mismo aburre; lo novedoso aumenta la estimulación. En cambio, en la forma tradicional de obtener placer consumiendo drogas, los adictos prefieren la misma cocaína o la misma heroína, por ejemplo.

 Las consecuencias pueden ser desastrosas: El consumo excesivo de video juegos y de pornografía en línea, en la búsqueda de lo “último”, está creando una generación de muchachos que le temen a los riesgos, que no pueden (y no quieren) enfrentarse a las dificultades propias de la vida real, ya sea en las relaciones personales, en los estudios o en el trabajo.

 Las historias sobre esta degeneración abundan: en 2005, el surcoreano Seungseob Lee sufrió un paro cardíaco tras jugar “StarCraft” por casi 50 horas seguidas. En 2009, el programa “True Life” de MTV, mostró la historia de un hombre llamado Adam, cuya esposa tuvo que expulsarlo de la casa (tenían 4 hijos) porque él no podía dejar de ver pornografía.

El noruego Anders Behring Breivik, acusado de asesinato en masa, explicó durante su juicio que se había preparado física y mentalmente para perpetrar su atentado contra 77 personas, jugando “WorldCraft” durante un año, y “Call of Duty”, 16 horas al día.

 Los estudios en este campo se remontan a 50 años. En 1954, los científicos Peter Milner y James Olds descubrieron el centro de placer del cerebro. En los experimentos, se envió una señal eléctrica al sistema límbico del cerebro de una rata, siempre que ésta se movía hacia una zoma específca de su jaula. El sistema límbico es el encargado de controlar aspectos como las emociones, la conducta y la memoria. Los investigadores suponían que si el estímulo era desagradable las ratas permanecerían alejadas de esa zona de la jaula. Ocurrió que las ratas continuaron regresando a esa parte de la jaula una y otra vez.

 En experimentos posteriores, se logró que las ratas presionaran un dispositivo estimulador libremente, y éstas terminaron estimulándose cientos de veces por hora. Incluso cuando se les daban dos opciones: comer cuando tenían hambre o estimular su centro de placer, las ratas elegían estimularse hasta que quedaban exhaustas, a punto de morir.  

 Este nuevo tipo de excitación adictiva mantiene a los usuarios atrapados en un estado de tiempo presente, prolongado y hedonístico. El pasado y el futuro están lejanos en el tiempo, mientras que el presente se prolonga dominándolo todo. El momento presente es totalmente dinámico, con imágenes que cambian constantemente.

 Un estudio reciente, realizado por el Centro de Control y Prevensión de Enfermedades, arrojó que “los consumidores frecuentes de pornografía tienen más probabilidad de padecer depresión y problemas de salud que los no consumidores… La razón es que la pornografía puede iniciar un ciclo de aislamiento… puede convertirse en un substituto de las interacciones personales normales, ya sean sociales o sexuales”.      

 Del mismo modo, los video juegos también son perjudiciales cuando los usuarios reducen sus interacciones con las demás personas en el mundo real.

En los video juegos, la violencia a veces está asociada al éxito. Los niños con más propensión a la violencia son más atraídos por los videos violentos, pero los videos violentos, a su vez, pueden hacer que ellos se tornen más agresivos. Esto pudiera deberse a que la mayoría de los video juegos recompensan a los usuarios por sus acciones violentas, generalmente permitiéndoles avanzar al próximo nivel del juego.

 De hecho, una investigación publicada en el Informe Anual sobre Salud Pública sugiere que existe un vínculo entre los video juegos violentos y las agresiones en la vida real: “Dada la oportunidad, tanto adultos como niños mostraron mayor agresividad luego de experimentar con juegos violentos. Y, aquellas personas que se identifican a sí mismas con personajes violentos de los videos actúan agresivamente mientras los juegan, lo que refuerza su conducta violenta.

Los hombres jóvenes que más usan los video juegos y la pornografía están influenciados digitalmente de una manera totalmente nueva, que requiere estimulación constante. Y sus cerebros vulnerables y en desarrollo están siendo complacidos por video juegos y pornografía “a la carta”, con una variedad infinita, con sólo hacer clic. Y, al mismo tiempo, esos nuevos cerebros no funcionan correctamente en una clase tradicional de aprendizaje, la cual es análoga, estática y pasiva en lo que a interacción se refiere. Lo académico se basa en la aplicación de lecciones pasadas para resolver problemas futuros; en la planificación; en la posterioridad de la recompensa; en la importancia del estudio frente al juego, y en la fijación de metas a largo plazo.

 Los muchachos tampoco son capaces de mantener relaciones románticas, las cuales tienden a construirse gradual y cuidadosamente, y exigen interactuar, compartir, desarrollar confianza, y reprimir el deseo sexual, al menos hasta que llegue el “momento adecuado”.

 Los casos menos graves de adicción a la excitación pueden pasar desapercibidos o ser diagnosticados como problemas de atención o de carácter. Lo cierto es que enfrentamos un problema de alcance nacional, o incluso mundial con consecuencias terribles para los muchachos. Un problema que requiere toda nuestra atención, y soluciones diseñadas para contrarrestar un fenómeno totalmente nuevo, el cual aumentará irremediablemente en magnitud e intensidad, si no hay un esfuerzo concertado entre los padres, los educadores, los creadores de video juegos, y los muchachos y las muchachas.

 Es tiempo de apretar “play” y prepararnos para revertir estas tendencias.